Epoxi: una pintura resistente y todoterreno

La pintura epoxi ha adquirido cada vez más fama por una razón: se adapta a todo. Paredes, suelos, techos… la superficie no es ningún problema. Al igual que sus usos (oficinas, naves, talleres o incluso viviendas). En el artículo de hoy te contamos todos sus secretos, ¡comenzamos!

Tradicionalmente, la decoración de techos y paredes solía enfocarse en la pintura (con ciertas apariciones también del papel pintado). Mientras que en los suelos, se abría un amplio abanico de opciones: madera, piedra, linóleo, baldosas… Pero con la aparición de los nuevos tintes y pinturas, cada vez hay una mayor versatilidad en los materiales. Y entre ellos, destaca sin duda la pintura epoxi.

Se trata de un recubrimiento creado mediante resina epóxica, un compuesto muy resistente que se utiliza a menudo como pegamento. Permite aumentar la rigidez y dureza de los materiales más delicados, como la madera o el vidrio. Y también supone una protección importante contra la electricidad. Por estos motivos, generalmente se había utilizado en naves industriales o talleres, para proteger suelos y paredes de sustancias químicas, calor o chispas eléctricas. Pero cada vez más personas se han animado a contar con ella para su hogar.

Aparte de una paleta de colores, como la de cualquier otra pintura tradicional, la pintura epoxi permite la creación de efectos ópticos. Como el agua u otro tipo de texturas. Por no hablar de la posibilidad de colocar un vinilo y cubrirlo con una capa protectora de epoxi, para permitir el tránsito de todo tipo de personas u objetos sobre él. O incluso podemos mezclarla con otros materiales (como la fibra de vidrio o la brea) para crear todo tipo de efectos y estampados. En resumen, se trata de un recubrimiento como decíamos anteriormente muy versátil, que invita a desatar la creatividad.

A continuación, os dejamos el enlace de un vídeo en el que podréis ver la aplicación paso a paso de la pintura epoxi para obtener una textura metalizada. ¡El resultado es sorprendente!

 

Entre las ventajas de la pintura epoxi se encuentran:

  • Gran resistencia. Los químicos, el roce constante o el tránsito de personas u objetos no son un problema para ella.
  • Lavabilidad. Puede tratarse como suelo exterior y lavarse tranquilamente con agua y jabón. Y sin perder por ello su acabado suave.
  • Durabilidad. Olvídate de los retoques constantes, esta pintura puede resistir durante años antes de tener que sustituirla.
  • Versatilidad. ¿Eres fan de los colores lisos? ¿Prefieres las texturas? ¿Quieres colocar tu imagen favorita para que la vea todo el mundo? Sea lo que sea, es posible.

¿Contras? Para empezar, el precio. Se trata de uno de los compuestos más caros a la hora de pintar y eso se nota, así que en ocasiones se recurre a pinturas de baja calidad. Que no suelen dar buenos resultados. Además, para secarse utiliza un proceso de evaporación que emite gases tóxicos, por lo que debe ser aplicada por profesionales y, sobre todo, es necesario que se respeten los tiempos marcados para poder utilizar la estancia con normalidad. Por último, hay que matizar que para obtener el mejor resultado, la pintura epoxi debe ser aplicada en superficies nuevas. Sobre pavimentos o paredes que ya han tenido otro tipo de recubrimientos, puede dar lugar a reparaciones más o menos constantes.

En cualquier caso, si te ha quedado alguna duda tras leer el artículo o quieres consultar sobre una superficie en particular, lo mejor es que te pongas en contacto con un buen profesional para que te asesore. En Decoblaz llevamos años poniendo a disposición de nuestros clientes toda nuestra experiencia y profesionalidad, para ayudarles a crear los mejores ambientes tanto en oficinas como en viviendas. Si estás en Madrid o sus alrededores, ponte en contacto con nosotros y te ofreceremos un presupuesto lo más ajustado posible a tus necesidades sin ningún tipo de compromiso. ¡Te esperamos!

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