5 trucos para que la pintura de tus paredes dure más

Hoy os traemos algunos trucos que puedes aplicar para conseguir que la pintura de las paredes de tu hogar u oficina dure más que nunca. ¡Y en las mejores condiciones posibles!

En artículos anteriores os hemos hablado de la mejor pintura que podéis utilizar o cuáles son los colores más adecuados para cada estancia. Pero, una vez que hemos aplicado el recubrimiento, ¿sabéis cómo lograr que dure? A menudo las paredes sufren roces o no reciben los cuidados apropiados. Es entonces cuando aparecen las temidas manchas o desconchones, que además de ser estéticamente feos, pueden suponer un problema para la propia vivienda. Por eso, desde Decoblaz, queremos darte algunas sencillas recomendaciones que te ayudarán a espaciar más que nunca los temidos días de bricolaje y decoración. ¡Comenzamos!

  • PREPARAR LA SUPERFICIE

Una de las principales tentaciones que tenemos al pintar es tapar todos los problemas o imperfecciones que pueda esconder nuestra pared. Pero es una opción muy poco inteligente. ¿Por qué? Porque con el paso del tiempo, esos problemas acaban por salir a la luz. Humedades, cuarteados, pequeños agujeros, pinturas anteriores… a menudo pintamos sobre ellas, sin darnos cuenta de que, no solo reducen su tiempo de vida útil, sino que con ello solo empeoramos el problema. Una humedad que no se trata correctamente puede derivar en goteras o moho. Una pintura vieja es más accidentada y débil que una superficie limpia. Y los pequeños agujeros o cuarteados pueden aumentar al desprenderse las capas recientes. Así que, aunque sea más laborioso y se lleve más tiempo, dedicar unos días antes de la pintura para alisar la superficie y dejarla limpia suele ser la mejor opción.

  • DAR EL ACABADO CORRECTO

Que pintar puede convertirse en un proyecto largo y caro es un hecho. Máxime cuando no somos profesionales y acabamos desperdiciando una gran cantidad de pintura. O cubriendo una y otra vez la misma superficie para obtener un resultado decente. Sin embargo, tratar de ahorrar costes rebajando la pintura de más, no dando las capas suficientes o no echando un buen sellador suele acabar con arrepentimientos. Especialmente cuando al cabo de unos pocos meses comenzamos a ver las primeras imperfecciones o defectos en esa pared en la que tanto trabajo hemos invertido. Hay muchas cosas en las que podemos tratar de ahorrar, pero ¡nunca en los materiales!

  • ELEGIR LA PINTURA E INSTRUMENTOS ADECUADOS

Esto ya lo hemos hablado en otros artículos, pero es fundamental saber qué pintura debemos emplear en cada estancia. No podemos elegir una pintura poco resistente en un baño o cocina. Al igual que es un desperdicio utilizar un esmalte en el salón. Algo similar ocurre también con las herramientas que utilizamos para el trabajo. Pintar una superficie extensa con una brocha puede provocar pequeñas acumulaciones de pintura o los temidos «churretes», que acabarán por desprenderse y dañar la capa. Por ese motivo, lo mejor es investigar bien las características de cada tinte y utensilio y, en caso necesario, acudir a un buen profesional que nos asesore.

  • VENTILAR ADECUADAMENTE

Puede parecer una idea muy obvia, pero os sorprendería lo a menudo que las paredes amarillentas o con síntomas de humedad se deben a una ventilación deficiente. La pintura (en especial la de los hogares) sufre un enorme maltrato en la emisión de humos. Cigarrillos, el humo de la comida, el vaho que se genera al ducharnos… son elementos que pueden resultar muy perjudiciales. Sobre todo, si no se airean de manera regular y durante el tiempo necesario. El mínimo que recomendamos con las ventanas abiertas es alrededor de media hora al día en todas las estancias. Pero si quieres aumentar los minutos (y más con el COVID todavía rondando)… siempre es bienvenido.

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  • DAR EL MANTENIMIENTO ADECUADO

Una vez que ya nos hemos decantado por un producto, es muy importante que leamos bien sus instrucciones de uso y mantenimiento. Por ejemplo, una pintura plástica puede ser lavable, pero eso no significa que podamos limpiarla con un estropajo o productos fuertes. Lo ideal es un paño húmedo y bastante paciencia. Por otro lado, los tiempos de espera después de la aplicación también son fundamentales, al igual que elegir un buen clima para su aplicación. Las épocas recomendadas son la primavera y el verano, para poder dejar las ventanas abiertas el tiempo que sea necesario. Y no solo por la temperatura, sino también para librarnos del fuerte olor a pintura en la habitación.

¿Te has quedado con alguna duda? ¿Crees que tu pared ya se ha deteriorado demasiado como para dejarla en manos de amateurs? En Decoblaz llevamos muchos años en Madrid y sus alrededores, ofreciendo servicios de grandes profesionales de la pintura a unos precios muy competitivos. Ponte en contacto con nosotros y explícanos tu caso. Te ofreceremos un presupuesto al alcance de cualquier bolsillo y siempre sin compromiso. ¡Te esperamos!

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