Cómo elegir el mejor color para tu vivienda

Una de las primeras cosas que miramos a la hora de elegir una pintura es el color. Pero ¿hay algún truco para saber cuál es el ideal?

Todos sabemos que las paredes de casa no duran para siempre. Las humedades, el humo o simplemente el paso del tiempo son suficiente para conseguir que el color vaya perdiendo brillo o que aparezcan las molestas tonalidades amarillentas. De hecho, el tiempo habitual de duración de la pintura (en buenas condiciones) ronda los 3 o 4 años. Aunque puede llegar a 5 o 6 en función de su calidad y las condiciones ambientales.

Supongamos entonces que ha llegado el temido momento de ponernos manos a la obra. Y hemos decidido hacer un pequeño cambio en la decoración. ¿Cómo elegimos el mejor color para la estancia? Bueno, si ya tenemos los muebles de la habitación, el abanico de opciones se reduce. Simplemente tenemos que buscar un tono que sea compatible con ellos. Pero si nos encontramos con un lienzo en blanco, las posibilidades son infinitas.

En general, cada tipo de habitación (salón, dormitorio, cocina, baño…) tiene unas circunstancias muy distintas. No es lo mismo la resistencia que debe tener una pared de cocina (expuesta a humedad, posibles manchas y humo) que de salón. Y es que, como explicábamos en nuestro articulo anterior, debemos recurrir a distintos tipos de pintura para cubrir esas necesidades. Aunque más allá de esos detalles, también es importante entender la “atmósfera” o sensación que queremos sentir en cada una de ellas.

Los colores más agresivos y vibrantes (como el rojo o el naranja) dan una mayor impresión de vivacidad y fuerza, sensaciones agradables en un salón o comedor. Pero a la vez pueden dificultar el relax y descanso que buscamos en el dormitorio. O la limpieza y neutralidad que nos gustaría encontrar en el baño. Sin embargo, en el artículo de hoy, os contamos a grandes rasgos cuáles son las ventajas e inconvenientes de todos ellos.

COLORES NEUTROS: por lo general son un acierto seguro. Blanco, gris claro, beige… son tonos que prácticamente podemos encontrar en cualquier vivienda y que transmiten claridad y limpieza. Son suaves y no resaltan, lo cual tiene sus beneficios y desventajas. Por un lado, dan la seguridad de que, elijas el color que elijas para tus muebles, es prácticamente seguro que no desentonarán. Y, especialmente en el caso del blanco, aumentarán la luminosidad de la estancia dando una mayor sensación de amplitud. Por otro lado… es fácil que pasen desapercibidos y no dan carácter a la vivienda. Por no hablar de que resultan mucho más fáciles de ensuciar.

COLORES PASTEL: la opción ideal para aquellos que quieren innovar un poco, pero tampoco romper por completo lo establecido. Al elegir un tono pastel pero con un cierto color (rosas, verdes, azules, lilas…) ya estamos condicionando la selección de los muebles. Sin embargo, poseen lo mejor de los neutros y los brillantes: dan carácter a la habitación, sin dominarla por completo. Y aportan frescura y tranquilidad con sus tonos suaves.

COLORES BRILLANTES: en este caso, es evidente que se trata de una apuesta arriesgada (al igual que con los oscuros). Rojo cereza, turquesa, naranja… son colores impactantes y llenos de fuerza y vivacidad, pero que también captan la atención desde el primer momento. Apartándola de cualquier otro elemento decorativo que tengamos en la estancia. Por no hablar del esfuerzo extra que supondrá al salir de compras encontrar muebles o adornos compatibles. En estos casos, lo que solemos recomendar los profesionales, es pintar una única pared o un área reducida, para conseguir ese impacto sin dejar que domine toda la sala.

COLORES OSCUROS: por lo general, reservados para viviendas o estancias grandes. Es una tonalidad poco utilizada, que aporta inmediatamente elegancia y personalidad a cualquier habitación. Es más, según cómo (y todavía más importante dónde) lo utilicemos, puede dar mayor profundidad. Sin embargo, es la opción que más riesgos trae consigo. Reduce la luminosidad y puede hacer que cualquier estancia parezca más pequeña de lo que realmente es. Por eso suele recomendarse su combinación con tonos claros (como el blanco o el marfil) o añadirle patrones con otro color.

Sin embargo, la elección de la decoración no es una ciencia exacta. Cada casa y decoración son diferentes, al igual que las personas que las habitan. Por eso, lo mejor si no lo tienes claro es consultar personalmente con un profesional que te asesore. En Decoblaz estaremos encantados de ayudarte a elegir el color más adecuado para tu negocio o vivienda. Te ofrecemos un presupuesto gratuito y sin compromiso y toda nuestra experiencia como pintores. ¡Te esperamos!

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
Tienes dudas?